O Romantismo de Pedro Bueno
Eva Veiga
Así aprezamos o persoalísimo e sutil romantismo de Pedro Bueno para quen a luz é a alma da Natureza, e nesa alma míranse as cores que mudan transfiguradas; cores que no seu propio corpo dúctil establecen entre sí unha íntima comunicación que asemade pon en correspondencia as nosas propias sensacións. Verdes fondos, terras telúricas…Alento do presentido, apreixado no instante inmóbil do seu movemento.
Así, apreciamos el romanticismo tan personal y sutil de Pedro Bueno, para quien la luz es el alma de la naturaleza, y en esa alma se reflejan colores que cambian, transfigurados; colores que, en su propia materia dúctil, establecen una comunicación íntima entre sí, lo que al mismo tiempo pone en correspondencia nuestras propias sensaciones. Verdes intensos, tonos terrosos… El aliento del presentimiento, capturado en el instante inmóvil de su movimiento.